Somos colores
Teoría del color
¿Alguna vez os habéis preguntado quién puso nombre a los colores?
En 1665, Isaac Newton descubrió que a través de un prisma y con ayuda de la luz solar podemos alcanzar a ver un arco iris, es decir, una formación de distintos colores que no se reconocían ni mencionaban porque no tenían nombre.
Si nos ponemos a investigar sobre los colores en la Edad Media no encontraremos mucha información al respecto, pues durante esa etapa sólo se concebían colores brillantes -refiriéndose a todo aquello que tenía relación con la riqueza, joyas y poder- y los colores apagados que se convertirían en los colores primarios entre la gente trabajadora. La línea cromática de esta época tiene su simbología en el pigmento, el tinte, el metal, la piel, la tela o el material, pero también con la religión y las clases sociales. Los únicos colores de los que se tiene constancia son del blanco como luz - virginidad, pureza, limpieza, etc- del negro como ausencia de luz -sólo en la religión era algo asociado a lo negativo- y el rojo. Son los tres colores principales de este período y que podemos observar en algunas ilustraciones, ya que el color azul no se conocía como tal sino que era incoloro.
Por lo tanto se puede decir que los colores son tan antiguos como recientes, pero ahondemos más en el tema, me surgen muchas preguntas sobre los colores y tonos. ¿Qué papel tienen los colores en la sociedad? ¿Cómo nos afectan en nuestro día a día? ¿Influyen en nuestras emociones?
Bueno pues empezando por la primera cuestión podemos enlazar la segunda, la respuesta es clara, cada día en Occidente salimos a las calles y no percibimos el gran impacto visual al que estamos sometidos por las empresas de marketing y moda. Si nos paramos a reflexionar, realmente no somos nosotros mismos lo que elegimos los colores que vestimos en las prendas, tan sólo nos limitamos a elegir entre un abanico de posibilidades que nos ofrece -e impone- la moda y las tendencias. También sucede esto con los partidos políticos que asocian un color a su logo para que se les identifique y para crear más impresión ante el espectador. En España casi todos podríamos asociar los colores con partidos políticos, por ejemplo, el azul con el Partido Popular, el rojo con el PSOE, violeta con Podemos, y así una larga lista. Las tiendas hacen exactamente lo mismo, cada una tiene un color asociado, al igual que los bancos y las marcas. ¿Y si probamos un juego? Piensa en el color rojo y asocia todo lo que se te ocurra a dicho tono. Entonces, ¿cómo nos afectan en nuestro día a día?, pues más de lo que pensamos. Si imaginamos una botella de agua todos la vemos en un envase transparente, pero cómo cambia la percepción si la imaginamos en una botella marrón o azul turquesa. También sucede a diario, no nos transmite lo mismo una nube blanca que una gris o negra ¿por qué?, pues la respuesta es sencilla, porque los colores influyen en las emociones.

Ilustración de Laia Martínez (Mtz)
Normalmente se asocian los tonos brillantes y claros con el buen humor, la alegría y las emociones positivas, y por otra parte los colores oscuros pueden transmitir pesimismo, negatividad o un estado de depresión. Pero siempre hay excepciones, a veces se encuentran sensaciones en colores que, según la sociedad, serían una fuente de negatividad. Si un grupo de personas atendiese a un color durante unos minutos, es probable que pocos coincidiesen al describir el tono y las sensaciones que les transmite, porque la mente de cada uno de nosotros es distinta, por lo tanto, tenemos percepciones diferentes. Y ya ni hablar de los colores raciales, negros, blancos, amarillos, ... En mi humilde opinión, eso es lo que nos hace especiales, y es que ninguno somos iguales.
¿Alguna vez has intentado ver el mundo a través de otros ojos?
No es posible, pero sí podemos saber que las personas que sufren alteraciones o enfermedades mentales, como esquizofrenia o depresión, ven los colores más apagados, con menos intensidad de como son realmente. Y al ver colores y tonos de aspecto oscuro puede ser perjudicial para que mejoren, las personas con depresión deben evitar los colores negros, grises, y los tonos teñidos de oscuro. Debemos siempre ayudar y colaborar para que utilicen colores vivos y llamativos que les llenen de positividad y alegría
En los países con menos horas de luz solar las personas tienden a ser más retraídas y frías en las relaciones interpersonales que los que vivimos en países soleados, como en España que somos, por norma general, más sociables y alegres que en otros lugares como Islandia o los Países Bajos.
¿ Y vosotros cómo veis los colores?
Begoña Valentín P.
