Cómo escribir un soneto y no morir en el intento
GUILLERMO DÍAZ
Los que entiendan de poesía sabrán que el soneto es una de las máximas expresiones de arte poética que existen en el mundo lírico. Esto se debe principalmente a sus características: versos de arte mayor (endecasílabos, once sílabas), dos cuartetos (cuatro versos) y dos tercetos (tres versos) y rima consonante. La estructura métrica es la siguiente, aunque puede variar: ABBA ABBA CDC DCD.
A continuación proporcionaré las directrices básicas para escribir un soneto:
- Escribir con sentimiento poético los dos cuartetos y los dos tercetos, siendo la última palabra de estos una que rime de forma consonante. No hace falta tener en cuenta la métrica en estos momentos.
- Para la elección de la palabra que rimará, hace falta buscar una terminación de la conozcamos varias palabras que acaben de la misma forma y cuyo significado conozcamos. Yo suelo utilizar la siguiente página para conocer a bulto palabras que acaben en —tal— terminación.
- Una vez hayamos realizado esto, nos debería quedar algo así:
Blablablablablabalblalbla digo
Blablablablablabalblalbla llores
Blablablablablabalblalbla ruiseñores
Blablablablablabalblalbla contigo.
Blablablablablabalblalbla testigo
Blablablablablabalblalbla flores
Blablablablablabalblalbla sudores
Blablablablablabalblalbla trigo.
Blablablablablabalblalbla madeja
Blablablablablabalblalbla ardida
Blablablablablabalblalbla vieja.
Blablablablablabalblalbla pida
Blablablablablabalblalbla deja
Blablablablablabalblalbla estremecida.
- Ahora con la siguiente página que cuenta sílabas y también analiza la métrica vamos modificando el interior del verso para que sean todos endecasílabos. Existen palabras comodín para modificar las sílabas, como bien, sien, añadir artículos "un/una", "el/la", solo, único...
- En defecto, si nos quedamos cortos, podemos sustituir una palabra corta por otra más larga o incluso alterar completamente el orden sintático de la oración.
- ¡Voilah! Cuando hayamos adecuado cada verso a once sílabas y las terminaciones coincidan con la métrica, ya tenemos nuestro soneto.
¡Os dejo con el texto que he utilizado de ejemplo!
Un hermoso ejemplar de Federico García Lorca: El poeta dice la verdad.
Quiero llorar mi pena y te lo digo
para que tú me quieras y me llores
en un anochecer de ruiseñores
con un puñal, con besos y contigo.
Quiero matar al único testigo
para el asesinato de mis flores
y convertir mi llanto y mis sudores
en eterno montón de duro trigo.
Que no se acabe nunca la madeja
del te quiero me quieres, siempre ardida
con decrépito sol y luna vieja.
Que lo que no me des y no te pida
será para la muerte, que no deja
ni sombra por la carne estremecida.
GUILLERMO DÍAZ
