Cómo crear personajes

20.11.2018

ANDREA CADAVIECO

Crear personajes no es una acción gratuita, es algo que entraña una responsabilidad.

- Paul Auster.

¡Hola a todos!

Como bien dice el título de mi artículo, hoy vengo a contaros mis trucos para crear personajes. Ni corta ni perezosa, os digo que los personajes son tan importantes como estructurar bien vuestra novela. Si no tienes un buen personaje, dudo mucho que a tu lector le interese.

Tus personajes (sobre todo los principales) han de ser especiales por su marcada personalidad, ¡son los protagonistas por algo! Tienen que destacar y llamar la atención. Aseguro ya, que una de las preguntas que os estáis haciendo ahora mismo, es: ¿Existe algún truco mágico o directrices para conseguirlo? ¡Vamos a verlo!

Pero antes de contaros cuales son mis trucos, tengo que deciros que no podemos crear una personalidad a partir de una apariencia física, las apariencias a veces engañan y nunca van a ser suficientes para entrar en el alma de una persona. Con los personajes ocurre lo mismo, en un primer vistazo no vamos a ver como son realmente. Hay que saber muchos aspectos de ellos.

¡Te advierto! Debes de tener claro que puedes crear el mejor personaje del mundo, pero no vas a poder obligar al resto del mundo a quererlo. Una vez que tu libro esta publicado, el libro pasa a ser de los lectores y no tuyo, por lo que en algunas ocasiones tus personajes no van a ser vistos como tú los verás. Para ti son tus pequeñas florecillas, pero para los demás nunca va a ser difícil crucificarlos.

Una de las cosas que hemos de tener claras, es que los personajes nos gustarán de una manera u otra según porque épocas estemos pasando. Cuando yo he pasado malos tiempos, me gustaba sentirme identificada con personajes que pasaban por malas rachas y ver como salían de ellas. Lo mismo ocurre cuando uno se enamora o está feliz. Lo mismo pasa con la edad, cuando uno es más joven, busca a un personaje que le represente, que rápidamente se entienda con él, tal vez por un ideal. Pero conforme vas creciendo, cada vez vas estando más seguro de que no todo se resume en blanco o negro y buscas algo más. ¿Te das cuenta? Es muy difícil agradar a todo el mundo.

Ilustración de Laia Martinez (Mtz)

Un personaje no siempre ha de ser completo.

Con esto quiero decir, que no siempre todos los personajes han de tener un trasfondo único. A veces es necesario tirar de algún personaje plano (eso sí, que concuerde con el momento en el que lo hacemos aparecer).

¡Ahora sí! Os cuento mis trucos para darle color y originalidad a los personajes.

  • LA COMPARACIÓN.

La comparación siempre es la reina por encima de todo, pues con ella logramos explicar sucesos o aspectos.

Por ejemplo: "El pelo de Amanda era tan negro como el betún".

Este recurso nos va a ser muy útil, pues gracias a él, el lector recordará mejor lo que queramos contarle.

  • EL DIÁLOGO.

Ya sabemos todos que el diálogo les da vida a nuestros personajes. Pero a veces no hay que fijarse solo en su acento o su lenguaje corporal. También en el tono que emplea. Os pongo un ejemplo:

Primero:

—No quiero verte, me has decepcionado —le dijo su hijo—. Esta vez no será de la misma forma.

Segundo:

—Vete. Ahora. Ya. —Su hijo ni le dedicó una mirada de desprecio—. No será igual.

Se nota la diferencia, ¿verdad? En algunos casos un personaje puede hablar así por la situación que está viviendo. Pero también nos encontramos con personajes que hablan así, con frases cortas. Y también nos encontramos con personajes que pueden ser mentirosos y utilicen frases largas y con palabras pomposas.

  • MUESTRA, NO CUENTES.

Con esto quiero decir, que a muchos lectores no les apetece leer páginas y páginas llenas de las divagaciones del protagonista.

Tampoco necesitamos descripciones de la personalidad. Es mucho más eficiente mostrar cómo se comporta y como piensa que explicarlo. Es la diferencia por ejemplo entre decir que Susana es fría y casi sin sentimientos a crear una escena en la que se muestre como Susana a penas reacciona ante una mujer que está llorando delante de ella. Es una regla compleja y tampoco tiene porque aplicarse siempre, hay ocasiones en las que no tenemos más opciones que decir algo porque no podemos mostrarlo. Pero piénsalo, verás que algunas escenas cambian y te sorprendes.

  • DESTACA ENTRE LOS DEMÁS.

Sí, esta frase la encontrarás entre muchos blogs y muchos escritores, y todos estamos hartos de oírlo y leerlo. Pero es verdad, tus lectores disfrutarán de que tus personajes tengan algo que sepan hacer mejor que los demás (aunque ese talento sea ser una persona sarcástica y que hace comentarios fuera de lugar).

Ya te respondo yo, sí, también hay excepciones en esta regla, pero que tus personajes tengan algún talento especial hace que sobresalga.

  • LA ROPA Y OBJETOS.

Ya, ya lo sé, estábamos hablando de la personalidad. Pero también es importante este punto. No con esto me refiero a decir que fulanito llevaba un traje de color gris. Pero, puede ser que algún personaje lleve un pendiente solo en una oreja, lleva siempre el mismo anillo y jamás se lo quita o que cuando tiene algún acontecimiento importante lleva siempre el mismo objeto para que le de suerte. Esto ya nos está diciendo que el personaje tiene rituales y/o manías, lo cual nos habla de su personalidad.

  • OPINIÓN.

Sé que eres una persona sensible e inteligente, y sabrás ya que a veces las opiniones ajenas son más importantes que la que tengamos nosotros mismos. Por ejemplo: Si alguien te habla de una persona, aunque no la conozcas, tendrás ya una opinión formada acerca de esa persona cuando te la encuentres, sea para bien o para mal, y a veces lo tenemos más claro que cuando somos nosotros mismos los que nos formamos esa opinión.

Con esto, vuelvo al "Mostrar y no contar". Una forma original es hacer que el lector se forme una opinión sobre un personaje por lo que dicen de él, y luego vea a ese personaje actuar de una forma completamente diferente, esto producirá un desconcierto en el lector. Guay, ¿no?

Un ejemplo:

CASO 1

—La nueva asistente del jefe es una trepa.

CASO 2

—Me han dicho que la nueva asistente del jefe es una trepa —comentó en voz baja a la vez que se arreglaba el pelo.

—No creo que sea así —respondió Lidia, que se colocó bien el cuello de la camisa con cuidado.

—Que es una trepa —replicó molesta—. Te lo digo yo, que las huelo de lejos.

En el primer caso, simplemente lo dices, pero en el segundo, se discute si la asistente es una trepa o no. Por lo tanto, con el segundo diálogo, el lector ya va a pensar que la asistente es tan trepa como se afirma y su opinión ya está más que formada. Si lo que quieres es que la asistente sea recordada, porque será tu protagonista, por ejemplo, utiliza el caso 2.

  • EL SECRETO.

No me digas que no, no hay cosa que más nos guste a los lectores que un buen secreto, eso si que engancha. Y siempre recordamos más a los personajes que esconden algo que aquellos que no. Si dejas caer que el personaje esta haciendo algo que no debería o que miente, ya tienes al lector pasando página tras página para poder enterarse.

Y hasta aquí el post de esta semana. Os dejo un link para que descarguéis una plantilla para que os ayude a la hora de crear personajes. En ella encontrareis todo lo que necesitáis responder para que el personaje sea completo, aunque luego algunos datos no los uséis. A mí me sirve y la uso siempre.

Espero que os haya gustado y que os ayude. ¿Tienes algún recurso para crear tus personajes? ¡Seguro que sí! Déjalo en los comentarios. Un abrazo y ¡hasta la semana que viene!

ANDREA CADAVIECO

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